Chile, Diario La Prensa, 25 de Marzo de 2008
Argentina sumará su adhesión a un pedido a las Naciones Unidas, conjuntamente
con otros países del Mercosur, para la creación de la figura de un "relator
especial" que defienda los derechos de los adultos mayores y que combata la
discriminación social que padecen los que pasaron los 60 años.
La iniciativa fue el eje de debate de un seminario sobre adultos mayores que se
realizó en Buenos Aires en el marco de la XI Reunión de Altas Autoridades de
Derechos Humanos y Cancillerías del Mercosur y Estados Asociados, que se
desarrolló ayer en el Hotel NH, en Bolívar 160.
Allí, confluyeron expertos en tercera edad y derechos humanos de América Latina
para continuar con la labor comenzada en diciembre pasado en Brasilia, donde se
diseñó la promisión ante las Naciones Unidas de esta figura de "relator
especial".
Puntualmente, el pedido consiste en "velar por los derechos de las personas
adultas mayores a través de este relator, cuya figura hasta ahora es
inexistente", expresó Nora Pochtar, de la Asamblea Permanente por los Derechos
Humanos.
Según precisó, la idea es que la petición llegue "con fuerza y la adhesión de
por lo menos 25 países", entre ellos la Argentina, a la próxima sesión de la
Asamblea de las Naciones Unidas, prevista para febrero de 2009.
En el texto acordado en Brasilia, los expertos evaluaron que "el valor de la
vida y la dignidad de toda personas, a cualquier edad, deben ser respetadas y
por principio se debe buscar la realización de sus potencialidades en plenitud".
Por ello, exigieron a los Estados que "implementen medidas de reparación
integral hacia las personas mayores víctimas de atropellos" y promovieron "el
trabajo digno, conforme a los criterios de la Organización Internacional del
Trabajo, para todas las personas de edad".
A su vez, la titular del INADI, María José Lubertino, señaló que "en la
Argentina y en la Ciudad de Buenos Aires la población adulta mayor padece
sistemáticamente situaciones de discriminación".
Para Lubertino, estas instancias ocurren "en lo relativo a términos de maltrato
por el sólo hecho de tener más edad", por lo que consideró la necesidad de un
debate acerca "del enfoque que se da a las políticas públicas a la hora de
incluir a los adultos mayores".