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Son días extraños estos... Hoy te recordamos con los compañeros/as, pero
de forma incesante surge en mí lo irreal de todo esto y estoy seguro que
en cualquier momento entrarás a la APDH, a trabajar como siempre entre
mates, cigarrillos y charlas sobre política.
Recuerdo nuestras charlas y tu encono por el sufrimiento ajeno, las
anécdotas que me contabas como aquella vez que fuiste a Chile, por aquel
entonces bajo la dictadura de Pinochet, a apoyar a los movimientos
sociales, políticos, de derechos humanos y al pueblo chileno, y los
milicos putos casi te agarran. Conciencia Latinoamericana y de pueblo. Y
en la Marcha de la Resistencia, la anterior de 24 horas cuando te pedí
especialmente que me llevaras y sabiendo que no me alcanzaba para
almorzar me trajiste algo de comer sin pedir nada a cambio ni aceptar
los billetes que te ofrecí, avergonzado. Eras así. La mejor; hace poco,
ante un artículo de página 12 sobre el “progresismo”, me dijiste yo no
soy “progre”, soy de izquierda. No pude menos que asentir, de izquierda
y socialista no dogmático como me dijiste varias veces. Un gran Tipo, Un
humanista también.
Me hacen falta tus palabras y reflexiones pero no quiero ser egoísta.
Donde estés quiero que estés tranquilo, pero quería decirte que te
extraño, sólo quería que lo supieras. Hay tantas cosas que querría
contarte y preguntarte. Pero de algo estoy seguro, nos veremos en el eco
de una eternidad, hermano.
Un abrazo, Damián. |