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Declaración por los atentados del 11 de Septiembre en los Estados Unidos
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
condena los actos terroristas sucedidos en los Estados Unidos y se
solidariza con el dolor de las víctimas. Comprendemos este sufrimiento a
partir de nuestro propio sufrimiento del terrorismo de Estado y de otros
tipos de terrorismo que han provocado cientos de muertes en nuestro país,
como los atentados contra la embajada de Israel y el edificio de la AMIA en
la década pasada. A ellos agregamos a las víctimas del fundamentalismo
basado en el dinero y en un uso arbitrario del poder económico que provoca
miles de condenados a una muerte lenta por el hambre, la miseria y la falta
de oportunidades para desarrollar una vida digna.
Al terrorismo no se lo elimina con revanchas ni venganzas. Las víctimas en
Argentina de la dictadura militar nunca ejercimos la venganza. Por el
contrario, los organismos de derechos humanos siempre luchamos por la
búsqueda de la verdad, la justicia y el juzgamiento de los responsables del
terrorismo de Estado en el marco de la ley. No queremos que la represión
indiscriminada lleve a un cercenamiento de los derechos civiles y políticos
de la población mundial, ahogando la libertad e incentivando la xenofobia,
el racismo y la intolerancia.
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos hace un llamado a los países
que aún no ratificaron la aceptación del Tribunal Penal Internacional,
incluido los Estados Unidos, a hacerlo ya porque este instrumento es el
ámbito idóneo para juzgar los actos terroristas en el mundo. Los Estados no
deben actuar por su cuenta en esta materia, porque ello daría lugar a una
desgobierno global, a un peligroso avance del terrorismo de Estado y de un
Estado policial de nivel internacional.
Manifestamos nuestra total oposición a toda acción de guerra e instamos a
las autoridades de Argentina y a nuestros representantes en el Congreso
Nacional a que desarrollen una acción coordinada con el resto de América
Latina para detener el crimen de la guerra y a los mercaderes de la muerte,
que sólo instaurarán una geografía de hambre y destrucción.
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos trabaja por la paz mundial y
busca hacerlo conjuntamente con organizaciones hermanas de América Latina.
Aboga por no abandonar la legislación internacional y las normas del derecho
humanitario, porque esto nos llevaría insensiblemente a una nueva Edad Media
y a la pérdida de las utopías en la búsqueda de un mundo de justicia y de
paz.
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
18 de setiembre de 2001
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