UN CASO TESTIGO
Ante el pedido de excarcelación que le fuera denegado al sacerdote católico romano Julio Cesar Grassi, condenado por abuso sexual infantil agravado y corrupción agravada de menores, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos recuerda la bochornosa asistencia económica que el Estado Nacional proveyó por manos del entonces Presidente de la Nación Carlos Saúl Menem y su Ministro de economía Felipe Domingo Cavallo, quienes aportaron del erario público cifras varias veces millonarias en pesos/dólares, a la Fundación Felices los Niños dirigida por el citado clérigo
