APDH repudia la violencia organizada contra el colectivo travesti - trans en Palermo
Cuando las altas esferas del poder político replican relatos que patologizan, estigmatizan o desmantelan el reconocimiento de las identidades disidentes, se genera una señal explícita de desprotección hacia el espacio social. Los discursos de odio emanados desde el aparato institucional validan y autorizan el prejuicio callejero, convirtiendo la intolerancia discursiva en agresiones sistemáticas y ataques organizados.
La desarticulación y desfinanciamiento de organismos de erradicación de la discriminación, la desprotección intencionada de la vía pública y el retorno a lógicas de criminalización hacia quienes transitan el espacio público, habilita a grupos violentos para actuar con crueldad.
Exigimos que la justicia investigue los ataques como crímenes de odio motivados por prejuicios de género y reclamamos por la ausencia de políticas públicas integrales que garanticen el acceso efectivo a la vivienda, la salud y la inclusión laboral trans-travesti.
El Estado es responsable: del Odio y la violencia.
Secretaria de Derechos de las Mujeres, Igualdad de Género y Diversidad.
